miércoles, 28 de noviembre de 2012

¡¡¡LOKAAASSAAA YAAA MBONGOOO!!!

Por Dairo Barriosnuevo*
Lokassa Ya Mbongo durante el concierto en Barranquilla, sábado 14 de agosto de 2010
Este es sin duda, el grito, que podríamos considerar como una marca registrada y que rinde crédito, respeto, admiración y culto, como el gran artista músico, no sólo en el público melómano y seguidor de las producciones musicales donde participa, sino entre sus compañeros y colegas de oficio, los cuales de alguna u otra forma, lo han acompañado por años y hasta décadas, durante sus incontables presentaciones musicales.

Hago referencia a Lokassa Kasia Denis, más conocido en el mundo de la música popular como Lokassa Ya Mbongo, uno de los más grandes maestros de la guitarra eléctrica del África subsahariana y urbana de hoy.

La verdad es que desde que era casi un niño, por allá en el año de 1982, sin yo saberlo, siempre escuchaba La música de Lokassa programada en los volúmenes grabados en los casete del picó El Timbalero, los cuales sonaban casi de manera permanente en la vieja grabadora de un amigo de infancia llamado Jairo Siris, aunque nosotros desde entonces, y siempre, fuimos seguidores de su música y otras, también de África y el Caribe antillano, ignorábamos por completo acerca de la creación y autoría de tan maravilloso sonido, ritmo, melodías y bellas armonías.
El boxeador y melómano champetúo Jairo Siris
             
Cabe destacar que el Pickup (picó) en español, es el nombre con el que se le se conoce al equipo o sistema de sonido colombiano, como si se tratara The Sound System (Jamaica) o Los Sonideros de Monterrey (México) al igual que las llamadas Mini TK de Maracaibo (Venezuela).
Cabe destacar que para el inicio de los 80s, y siempre, hasta el día de hoy, el comportamiento condicionado en la preservación de la información musical, todavía secreta en algunas piezas musicales, particularmente, en lo que respecta a la música africana de antaño y que fuera producida hace tres o cuatro décadas atrás, sólo era del manejo de ciertos picoteros (Disc Jockey) de los llamados picós grandes, quienes tenían y se enorgullecían, de tener y mostrar las portadas de los álbumes y colecciones de música original, de una manera rápida y cautelosa, para de esta forma, evitar que otras entidades picoteras también lo obtuvieran.

Los picoteros tenían el privilegio de manosear y clasificar los discos en acetatos y ante todo, el dominio de la información que traía en sus preciadas portadas originales, un saber, que de alguna manera, representaba en ellos una singular forma de poder, como también el tener a su disposición un foco o una fuente transmisora, como en el caso del picó mismo, y/o programas de radiodifusión en los tiempos actuales y poder transmitir y cultivar ese mismo saber, de eso y para eso, es que algunos de estos picoteros, hedonistas, eligieron vivir.
La música de Lokassa que más se escuchaba por ahí, todavía hoy, suenan como verdaderos clásicos de la música africana a donde sea que se encuentre sonando el oderoso sonido de un picó, porque en ese tiempo (años 70 y 80) ni pensar por algún otro medio que no fuera por este aparato de sonido, como en el caso de las emisoras de radio, las cuales tenían a esta música totalmente segregadas a razón de ciertos estigmas y prejuicios sociales de tipo clasista y hasta racial, todavía como rezagos de los tiempos de la esclavitud. Así que para oír esta música y bailarla, teníamos que ir a los bailes de verbenas, lo que significaba meterse a las entrañas de los barrios populares, y marginales, a los guetos de la ciudad de Barranquilla y su área metropolitana como los municipios de Soledad y Malambo, entre otros.

Estos bailes tenían que estar animadas no por cualquier picó, sino uno de cartel que tuviera un buen nombre, con antecedentes históricos populares dentro del sistema de sonido local, que difundiera la música africana y que no tuviera prejuicio, ni la vergüenza al ponerla a sonar y que con su enorme y bello sonido percusivo, retumbara e hiciera estremecer varias cuadras a la redonda.

Como siempre lo dice el amigo Sidney Reyes, cada disco africano tiene su propia historia dentro de nuestro contexto musical picotero. Sin embargo, cabe aclarar, que el orden cronológico de la discografía o las fechas en que fueron realizadas estas producciones musicales, fácilmente, puede no coincidir con el tiempo en que sonaron y fueron éxitos en los bailes de verbena en Colombia.

El investigador de la cultura musical afro Sidney Reyes
Los antecedentes más lejanos que conocemos de Lokassa es para finales de la décadas de los 70s, me refiero aquellas producciones grabadas con la Orquesta África alls Stardonde lo acompañan importantes voces como la de Sam Mangwana en aquel disco llamado “Zela Ngai Nasala,” y que en nuestro medio es referenciado bajo el apelativo de “Las Carrozas” y que todavía hoy, es un éxito que llena de melómanos y bailadores los populares bailes de verbena:
Otro de los cortes musicales de la época y que fue un éxito rotundo en los bailes populares “Zenaba” con el cantante Théo Blaise Kounkou:
Y qué decir de otro de los discos con la voz de Théo Blaise Kounkou llamado “Massy”, una hermosa pieza musical, un verdadero clásico en estos bailes:
Nuevamente Sam Mangwana se impone con un disco al que los picoteros le acuñaron el apodo de “Sangre de Cristo.” El nombre oficial de esta pieza musical es “Bonne Anne”:
Una vez más, Sam Mangwana suena en los bailes del Caribe colombiano con el disco “Les Champions” el cual fue conocido en nuestro contexto picotero como “El Jiménez”:
Curiosamente, el fenómeno de rebautizar o acuñar esta, y otras músicas con nombres falsos e inexistentes, apelativos y apodos que sólo se manejan en nuestro contexto picotero, surgen de la necesidad de identificarlos para de esta forma, tener un lenguaje identificable de cómo pedírselo al picotero. Los títulos originales de estas canciones foráneas vienen en idiomas extranjeros como el inglés, el francés, portugués, idiomas africanos, papiamento antillano entre otras. El personal local, el habitante natural de nuestro terruño, quien es por lo general quien la escucha y baila, no domina otro idioma que no sea el propio, o sea, el español costeño, o el costeñol, según el escritor José Elías Cury Lambraño. Ya en el caso que nos ocupa, el estudioso del lenguaje urbano contemporáneo Nicolás Contreras, quien desde hace varios años viene organizando un diccionario del lenguaje de la Champeta y que ha denominado como el champeñol.
Antonio Mono Escobar, quien hace ya algunos años, fuera el director del Festival de Música del Caribe en Cartagena, y le denominara a este curioso acontecimiento social musical de rebautizar la música verbenera con los apelativos y apodos antes señalados, le llamó como “El Piconema.”
Ya para la década de los 80s, el reconocido grito de Lokassa ya Mbongo se escuchaba con la agrupación musical Soukous Stars, al igual que en otras agrupaciones donde también participaba. Allí lo acompañaban músicos guitarristas como Dally Kimoko, Ngouma Lokito, Nene Tchakou. Cantantes como Shimita El Diego, Ballou Canta, Yondo Syster, Zitany Neil, Lucien Bokilo, Passi Jo, Syran Mbenza, entre otros.
En esta época de los años 80s, fueron muchos los temas musicales en los que participo la guitarra líder de Lokassa y muy seguramente pasaremos por alto algunas de ellas que sonaron y se bailaron casi de manera simultanea en Barranquilla y Cartagena, gracias a la difusión y promoción de los enormes aparatos de sonido llamados picós.
Uno de los discos celebres, por así decirlo, por el gran impacto en el norte de Colombia, es el llamado Zouke Zouke de Pepe Kallé, y que aquí le apodaron con el nombre de “El Enano” por tener en la portada del L.P. un enano llamado Omoro que hacía de bailarín durante las presentaciones en concierto de la agrupación Empire Bakuba:
Otro de los grandes éxitos verbeneros fue aquel llamado “Moyibi” a finales de la década de los 80, de Pepe Kallé, Nyboma, Dally Kimoko y por supuesto con la participación de Lokassa Ya Mbongo:
Posteriormente, sonó otra versión del éxito Moyibi, tengo entendido que con sonido en vivo, de concierto, con más revolución o velocidad de sonido. En el medio picotero le llamaron Bakule bakule, con el respectivo enunciado o grito, que indica la participación de Lokassa en la grabación, sin embargo, para este momento, les quedamos debiendo el audio, no tenemos a disposición el link de la respectiva muestra sonora.  
Mónica, es un tremendo éxito, una locura con la participación de Lokassa Ya Mbongo a mediados de los años 80s:
Seguidamente: María Teresa, canción del cantante Bumba Massa Opika:
Al igual que el inolvidable éxito Maríe José del cantante Ballou Canta:
Tantina de Zitany Neil, curiosamente llamado en nuestro contexto con el piconema de “El Satanás” debido a la onomatopeya de un coro de la canción, apelativo este, correspondiente a una palabra muy estigmatizada, especialmente, en los círculos religiosos de los barrios populares, creándole prejuicio y a la vez resistencia hacia esta música, en especial esta pieza musical a la que nos referimos:
Maclo o Macho, es el nombre original de otro de los temas importantes de Lokassa y que recibió el nombre de “El Polvorín” en los años 80:
Por otro lado el disco titulado: Duniya de la cantante Yondo Sister, disco al que le apodaron como “El Bazuco” piconema este, traído de los cabellos, un absurdo, esa palabra tiene que ver con lo peor de las drogas alucinógenas, además de ser la más dañina para el consumidor es la más barata. Se asocia esta palabra con la canción por simple onomatopeya:
Nairobi Night fue uno otro de los discos de la Soukous Star con los que el bailador local zapateo mucho. Se le conoció con el nombre de Yeyeye. Los productores de música local e ilegal, por tratarse de un mosaico musical con la duración de más de 15 minutos, editaron la pieza musical en dos partes, e hicieron creer al bailador que eran discos por separado. Así que se bailo en dos tiempos diferentes. La primera parte sonó desde el principio hasta el minuto 3:30, fragmento este que llegó a sonar hasta ciertas emisoras de radio local. La segunda parte apenas se logro escuchar en cierta programación de música picotera, me refiero a la parte del audio comprendida desde el minuto 8:48 como hasta el 10:40:
En la década de los 90s, uno de los discos en los que Lokassa participa con la agrupación Soukous Stars, Kin Night, disco este que actualmente no deja de sonar en los bailes de verbena y hasta en las emisoras de radio local. Kin Night, el cual es un mosaico de varios temas musicales, sin embargo, los programadores de música local solamente ponen a sonar un movido fragmento el cual es el clímax de toda la pieza musical, a partir del minuto 4:11 hasta minuto 7:00.
Nuevamente se impuso el éxito musical Sofía, que por onomatopeya recibió el extraño nombre de “Sin Bolas” Una vez más se asocia o se hace relación al sonido del coro en una parte de la melodía, con una frase en español que en sí, nada tiene que ver. Sin bolas es un término que guarda relación con los individuos eunucos:
Posteriormente, el éxito de la Soukous Stars que sonó en el Caribe colombiano fue “Icha” donde participaron músicos como Syran Mbenza y Passi Jo. A este éxito musical se le denomino con el apelativo de “Sebastián” como resultante, una vez más, de la distorsión onomatopéyica, de un saludo en francés grabado en la canción:
Matti es sin lugar a dudas, otro de los éxitos que tengo que destacar de esta agrupación:
Más tarde sonó “Iyelele” la pieza musical que se dejo escuchar por todos los bailes de verbena. Este disco sonó bastante para los años 1994-95.
“Double Double” de Nyboma, el cual hay dos versiones. La versión donde participa Lokassa es un poco más corta y también la más conocida y exitosa en nuestro medio. El piconema de este corte o track es verdaderamente inverosímil. En el ambiente picotero, sin explicación alguna, le llama a este disco como “La Masacre o El Terror de Palenque”
En los primeros años del siglo XXI, la agrupación Soukous Stars empieza a sonar a través de los picós, después de una manera masiva en la ciudad de Barranquilla: “Lokassa ya Mbongo et evizo stars” el cual recibe el nombre de “La Sorpresa” Aquí está la muestra;
No satisfechos con lo que hasta ahora hemos clasificado, sabemos y reconocemos que hemos pasado por alto muchos otros temas musicales, en los que el maestro Lokassa ha intervenido, participado y/o liderando con su maravillosa habilidad técnica  en el dominio de la guitarra, es una verdad de a puño, el hecho, del significativo impacto de la música popular africana y en especial, la interpretada por las habilidosas manos de Lokassa Ya Mbongo en el Caribe colombiano, incluso, por encima de importantes músicos ídolos que son especialistas en otros géneros musicales, externos y locales, y que no han padecido, como en el caso de la música africana, de la no aceptación y aprobación de parte de sectores de la difusión masiva y oficial, resistencia considerada o atribuidas en parte, a las barreras idiomáticas y lingüísticas del Caribe antillano, por su diversidad, los estigmas y prejuicios que conllevan a la discriminación social, racial, todavía, como rezagos de la colonia, y que apenas hoy, con mucha dificultad, nos enfrentamos al espejo y aceptamos, etnicamente, lo que en realidad somos.  
Alex Alemán, Picotero (Disc Jockey) y difusor de la música de Lokassa en Barranquilla
  
Nota Audiovisual: Youtube
Fotografía:

Joaquín Sarmiento; revista Soho edición 97 de 2008
Fotos de albumes de facebook; Sidney Reyes, Matilde Herrera, Alex Alemán, Luís de la Salas (Lukasaro), Archivos de Fukafra.
Asesoría y colaboración: Fabián Altahona y Sidney Reyes.
*Artista plástico e investigador cultural