lunes, 16 de junio de 2014

LOS NUEVOS ENCUENTROS PICOTEROS...

Por Dairo Barriosnuevo*

EL MASTER
de Luis De La Salas (Lukasaro)
Barrio Las Moras de Soledad 
Desde hace ya algún tiempo, entre dos o tres años, en los barrios del sur de la ciudad de Barranquilla, se disparo una especie de fiebre, una repentina proliferación de nuevos equipos de sonido que son creados y bellamente decorados, al mejor estilo que solo un barranquillero lo puede hacer. Me refiero a los equipos de sonido de enormes parlantes o bafles, los cuales tienen una curiosa forma de escaparates, y que son convertidos en un precioso y portentoso objeto de arte. Esta bellamente decorado, de modo que a la primera vista, cautiva, y entonces, no queda otra que contemplar: ¡Que imagen! ¡que colores! y como si fuera poco, también se puede oír y escuchar, el sonido que brota de los parlantes. Algunos de ellos tienen un hermoso sonido, eso sí, conservando la distancia, porque suena, y de que manera, es como una tremenda detonación continua y permanente. Es el sonido que en la costa del caribe antillano se conoce como El Picó colombiano, porque también los hay en otros lugares del caribe como en el caso de Los Sound System de Jamaica, Los Sonideros de México, Las Mini TK de Venezuela...y no pare de contar.

EL GRAN PIJUAN
de Luis (Chicho) Eljaiek y Gabriel Llerena (Pastrana)
además de su pintor de planta Gerson Costa
Barrio La Alboraya de B/quilla.
Después de observar muy detenidamente, llegamos a la conclusión de que el picó colombiano es una especie de nuevo tambor contemporáneo: electrónico, mecánico y digital. Claro está, que este fenómeno picotero, tampoco es que sea tan novedoso, en un pasado no tan remoto, reinaron no solo en la ciudad de Barranquilla, estaban regados por toda la región del caribe colombiano. Cuentan los que lo vieron y vivieron desde un principio, en esta, su forma tradicional, la cual me parece genial, año de 1967, se tomaron todos las formas de baile que se hacían para la época. estamos hablando de las décadas de los 70 y 80 y todavía a principios de los 90, se resistían a desaparecer, sin embargo, se extinguieron porque fueron reemplazados por la aparición de nuevos modelos de aparatos con una tecnología de sonido más avanzada.

EL COREANO
de Dagoberto Hernández
Barrio El Bosque de B/quilla
Durante las décadas antes mencionadas, los picós más importantes de la ciudad, porque algunos hicieron lo que llaman un (good will), un buen nombre a través del tiempo, adquirido con lucha y tesón, llenando baile tras baile, porque lo que cotiza es que el aparato venda la taquilla y mueva el torniquete, un activo de gran valor frente a la competencia o terceros, dentro de este mismo sistema de sonidos. Ahora los picós más celebres de la plaza, solamente hacían sus presentaciones musicales en los eventos multitudinarios, en los bailes de cielo abierto llamados verbena, animar la fiesta de un baile familiar era como exponerse y perder un poco el posicionamiento de la plaza, el prestigio luchado y adquirido a través de ese buen nombre.

EL GRAN FREDY
de Álvaro (El Caimán) Rodríguez
Barrio Santo Domingo de B/quilla
Con el paso de los años los bailes de verbena dejaron de pertenecer a las comunidades de los barrios populares, a donde asistían familias enteras a disfrutar y compartir de este mismo escenario, para gradualmente, pasar a manos de minoritarios grupos de pandillas juveniles, con sus inexplicables disputas territoriales: esquinas, cuadras, avenidas y barrios enteros, que solo están demarcados en sus imaginarias y violentas riñas y batallas entre los jóvenes, además, de que los bailes, poco a poco, fueron asociadas no solo con el consumo de alcohol, también con el consumo de todo tipo de drogas alucinógenas, lo que definitivamente termino por estigmatizarlos.

EL BRITANICO
de Orlando Becerra (El Boina)
Barrio Las Nieves de B/quilla 
Como si fuera poco, las comunidades de los barrios siempre considero, o creyó, que la responsable de todo este tipo de problemas de violencia y riñas entre los jóvenes, era ocasionada e incitada por la música, especialmente, la programada por estos aparatos de sonido. En la década de los 70, la música que predominaba en la programación de verbena era La Salsa, en los 80 la música Africana o la que en su momento le llamaron Champeta. Ya en los 90, la música de predilección de los verbeneros fue La Champeta Criolla. Cada una de estas modalidades musicales en su momento, cargaban con esa maldición de ser las responsables de todo lo malo que sucedía en los bailes y sus alrededores.

EL BABY DE ORO
de Alberto Oro
Otro de los aspectos negativos para los bailes de verbena y el picó, es que estos últimos crecieron demasiado en su capacidad de volumen de sonido, lo que de alguna forma, fue generando resistencia en las comunidades, donde frecuentemente, se hacían o se hacen estos bailes. Las permanentes quejas del vecindario hizo que las autoridades, de una manera permanente, estuvieran encima vigilando y controlando los decibelios de estos enormes sonidos.


EL ROJO N.1.
de Luís Salazar
Barrio Los Andes de B/quilla
Cuentan los organizadores de baile, que el peor de todos los males que le ha podido caer a los bailes tradicionales de Barranquilla, son los innumerables requisitos y permisos que hay que tramitar ante las autoridades de gobierno distrital, para poder llevar a cabo una de estas actividades y que todavía garantice algo de utilidad en cuanto a las ganancias económicas.     
EL REY
de Abdala Or
Barrio los Robles de Soledad 
Si los bailes de verbenas eran para ir a escuchar música, bailar solo o en pareja, tomar trago y pasar sabroso compartiendo y haciendo vida social con los amigos y conocidos, pero ante todo, en los bailes especiales donde hay o había encuentros o duelos de picós, aquellos mano a mano musicales, a donde se estrenaban los nuevos discos exclusivos, que serían, o son los éxitos de los próximos bailes de verbena, en medio de toda esa problemática social anteriormente expuesta, de alguna forma, ha empujado a los amantes de la música verbenera, entre los que se encuentran melómanos, bailadores, picoteros, coleccionistas y aficionados de la música y demás, para crear e inventarse un nuevo espacio, un nuevo escenario, para los llamados encuentros picoteros, los cuales eran parte de los apasionantes bailes de verbena, y con ellos, la reactivación y la puesta en circulación de la nueva música, propia de estos encuentros musicales y que al final, llegan para convertirse en los nuevos éxitos de los bailes de verbena.

Añadir leyenda
Ahora los estaderos de música en la ciudad de Barranquilla, en especial los días domingos y festivos, acondicionan sus espacios locativos y reciben la visita de uno que otro picó de bafles y sus seguidores, con los diseños y formas de escaparate que en otrora, décadas de los 60, 70, 80 y 90, con toda su bella decoración pictórica tropical y por supuesto, que con toda su música en acetato original, a la manera de museos ambulantes, que desde un pasado glorioso memorable, hacen uso de su maravilloso discurso comunicativo musical, para hacer bailar a todos los allí presentes, en este nuevo escenario, aunque en esta nueva ola picotera, también hay nuevos actores con nuevos nombres dentro de este circuito de música y goce alterno y/o plaza musical.
EL SONISTA
De Gustavo López
Barrio La Chinita de Barranquilla.

Pero ¿quienes son los que mayoritariamente asisten a estos nuevos encuentros de música picotera? es por lo general un público de gente adulta y otra gran parte de gente mayor en edad, aunque no deja de haber uno que otro joven por ahí, en medio toda esta muchedumbre, amantes del  buen sonido y de la buena música representada en la cultura de la llamada pasta musical, donde cada uno de estos acetatos de colección, puede llegar a costar una fortuna, de acuerdo a la particularidad de cada uno de estos temas musicales. Este espacio o escenario es una alternativa a los ya existentes bailes de verbenas, que en estos tiempos, se considera es para las nuevas generaciones, o sea, los pelaos, quienes crecieron manejando otro lenguaje musical con aparatos de sonido mucho más grandes y complejos, al estilo amplificación, los cuales enfatizan mucho en el show de los animadores musicales, aunque la música sea la que pase a un segundo plano, por la cantidad de efectos de sonidos y mezclas que le enciman a los discos, y es entonces, cuando la música pasa a ser llamada con el apelativo despectivo de "guarapo." una recreación barata de la música que ha sido editada por los hoy llamados disc jockeys, con todos los ingredientes electrónicos anteriormente expuestos.   

EL CICLÓN
de Lorenzo Ruiz
Barrio El Santuario de B/quilla
Actualmente, los encuentros picoteros más destacados se presentan en los estaderos de música "Rico Son" del barrio El Bosque, prontamente se trasladara a la carrera 8 del barrio Las Palmas, "Los Recuerdos de Ella" del barrio El Bosque, "El Miuller" en el barrio Nueva Colombia, "La Deportiva" y "La Bombonera" del barrio Las Nieves, estadero "Salsa Fredy" en el barrio Santo Domingo, "El Gran Rey" en el Centro de Barranquilla, entre algunos otros.


Fotografías: varios perfiles del facebook, grupo del Facebook: Melómanos de la Música Verbenera, archivos de Fukafra.

*Artista Plástico e Investigador Cultural.



lunes, 7 de abril de 2014

EL TAMBOR AFRICANO DEL CARIBE COLOMBIANO

Por Dairo Barriosnuevo*

La nueva era de los aparatos de sonidos, sound system, pickup en inglés, picós en costeñol, en la ciudad de Barranquilla, a la manera de las décadas de los 60, 70 y 80, ahora los sonidos siguen siendo electrónicos, mecánicos y en algunos casos digitales.

EL TIMBALERO
de Alex Alemán y Over Gutiérrez
Barrio Las Nieves de Barranquilla.

Según el profesor Sadid Ortega la palabra "picó viene del sustantivo pickup, una sola palabra, que literalmente significa lector (según el diccionario de términos técnicos del inglés de Javier Collazos, 1986). Es decir pickup es el dispositivo mecánico del tocadisco que termina en una aguja que es el encargado de leer la música grabada en los surcos del disco. Es el brazo del tocadiscos. El pueblo, por sinécdoque (sinécdoque es cuando se toma la parte por el todo) adoptó la palabra pickup (picó en español) a todo el equipo, a todo el escaparate musical" 1.

EL COREANO
de Italo (Potencia) Gallo
Barrio Simón Bolívar de Barranquilla



Según el periodista Marco T. Barros Ariza dice que "los primeros picós que funcionaron en Barranquilla, hoy llamados equipos de sonido fueron los siguientes: el de Domingo Rodríguez, más conocido como el viejo Domingo. Residía en el barrio de tolerancia o  barrio Chino. Comenzó a funcionar en el año de 1939. El de Félix Ruíz, quien era peluquero y vivía en calle de Jesús, carrera El Porvenir (calle 37, carrera 30), frente al Parque Almendra Tropical, funcionó desde el año de 1939. El de Juan B. Sarmiento, año de 1942, residenciado en calle  Murillo, carreras Bocas de Ceniza y Vesubio (calle 45 carrera 27, esquina). La hora de pickup en el año de 1939 costaba un peso." 2
EL MASTER
de Luis De La Salas (Lukasaro)
Barrio de las Moras de Soledad
Al referirnos a un picó, sin duda, es tratar sobre música alegre y festiva, al referirnos a los baile de verbena, es tratar sobre la fiesta del barrio, pues bien, el sociólogo Edgar Rey Sinning trato este asunto de la verbena citando al escritor y periodista  Juan Gossaín: “para ser productiva una verbena debe tener un buen picó, o mejor, una verbenea para que este buena (bacana) para un barranquillero necesita tener un picó de gran calidad y con los últimos éxitos del momento, igualmente le pasa  a una reina popular de barrio que quiera tener un buen palacio real” 3
EL ROJO
de Julio Pereira
Barrio Buenos Aires de Barranquilla


Al referirnos a un picó, sin duda, es tratar sobre música alegre y festiva, al referirnos a los baile de verbena, es tratar sobre la fiesta del barrio, pues bien, el sociólogo Edgar Rey Sinning trato este asunto de la verbena citando al escritor y periodista  Juan Gossaín: “para ser productiva una verbena debe tener un buen picó, o mejor, una verbenea para que este buena (bacana) para un barranquillero necesita tener un picó de gran calidad y con los últimos éxitos del momento, igualmente le pasa  a una reina popular de barrio que quiera tener un buen palacio real”4
EL ISLEÑO
Luis Carlos Cantillo
Barrio Rebolo de Barranquilla  

Entre el picó y los bailadores hay un nexo comunicativo que podríamos considerar mágico y encantador, muy similar al que se describe en el cuento infantil llamado El flautista de Hamelin de Sergio Ciprés, pues, así como las ratas de ese cuento universal siguen como por hechizo, las notas musicales de aquel flautista, de igual forma los champetúos y melómanos de este contexto picotero y verbenero, siguen los sonidos musicales de la máquina de sonido de la cual les ofrece lo que ellos desean escuchar.      

EL DRAGÓN
de Wilfred Guerrero
Barrio El Bosque de Barranquilla.
"Al abordar el picó como objeto de estudio semiótico, podemos afirmar que esta máquina que reproduce la música y nos lleva al éxtasis, representa el grito de liberación de los bailadores, los fanáticos y propietarios . Ese grito represado que no lo pueden dar durante la semana, lo emiten a través del picó. El picó es el vehículo de escape que nos conduce fuera de la rutina por medio de su discurso musical, con ritmos propios de la herencia racial de los bailadores. El picó congrega a sus seguidores como por arte de magia. Cuando comienza a sonar, empiezan a llegar los bailadores de todas partes, atraídos por ese trepidar cadencioso que les penetra en toda el alma y les hace hervir la sangre. Ya no es el tambor que los convoca a la usanza de los primitivos abuelos africanos: ahora en estos tiempos modernos el que reune la tribu es el picó"5          
EL AFRICANO
de Angel Correa
Barrio Las Nieves de Barranquilla


Mc Lane también hizo una descripción muy asertiva cuando se refirió a este apasionante tema picotero "Colombia como cualquier otro lugar del Caribe tiene la propiedad de improvisar. El picó es la ingeniosa contribución de Cartagena a la tecnología caribeña. El picó es...la mejor forma de conocer este aparato es compenetrándose con él.
EL KING NANDO
de los hermanos Nando y Klayr Iriarte Ortíz
Barrio La Sierrita de Barranquilla

Abrirse paso entre la gente joven en su mayoría negros cartageneros hasta llegar a la cabina de Noraldo Iriarte, más conocido en los alrededores de la ciudad como CHAWALA - El Capo N.1. El equipo de chawala parece como un proyecto de ciencia secundaria...dos tocadiscos Technics puestos en una caja de madera (consola) con luces rojas, espejo de mano, cinta reflectiva, y una imagen de La Virgen del Perpetuo Socorro; un amplificador de tubos irradiando calor, conectado a una gran cantidad de cables, que más bien parece una comida de espagueti italiano; y un par de cajas de seis pies de altura, pintadas al estilo grafiti con el retrato de EL REY."5     
EL CONCORD
de Mario Fabregas
Barrio Las Palmas de Barranquilla.

Por su parte Donaldo Donado Viloria describe este ritual verbenero diciendo "Como cualquier andamiaje de circo, de los brazos de varios hombres, palancas de acero, terraplenes y rodajas, para transportarlo  desde su habitual a los diversos lugares de trabajo.

Este huracán musical se escuchaba más allá de cinco kilómetros a la redonda, por lo tanto, en la noche de baile o verbena, nadie dormía en el barrio.


Este volumen desbocado fue el resultado de una competencia creciente entre los diferentes dueños de picós, con la anuencia de los bailadores y el público en general, en búsqueda del respaldo, de prestigio y de jugosos contratos con los porfiados organizadores de baile." 6



EL COLOSO
de Fabián Narvaez
Barrio Rebolo de Barranquilla

Nos encontramos este escrito de J. Clemente Orózco en un diario de Cartagena "Son grandes aparatos capaces de hacer vibrar, emocionarse y salirse de sí a la muchedumbre, son tan grandes que mucha gente los ha llamado escaparates, recordando ese mueble utilizado para guardar la ropa almidonada que luego era sometida al calor inclemente de una plancha al carbón. Suenan tan fuerte que muchos otros los llaman los tumba techos. Son como héroes, han resistido el paso del tiempo, perfeccionándose y aguantándose y aguantando la avalancha de gente que los degusta y de la otra que los condena."7 

LA FANIA
de Reynaldo Alvarez
del barrio Ciudadela Metropolitana de Soledad

Juan Gossaín escribió un texto titulado "El Picó, Alma y Nervio del Carnaval" y preguntó lo siguiente: "¿Alguien se imagina lo que sería una verbena sin un picó estruendoso, que no hiciera estremecer los cimientos de la casa o las palmas del caballete? No sería verbena ni sería ná. Sería un bailecito ahí, de medio pelo, como una primera comunión" 8   

EL NEGRO RUMBERO
de Edwar Uparela y Luis Meza
Barrio Las Nieves de Barranquilla

Edgar Rey Sinning citando a David Sánchez Juliao dijo lo siguiente: "Realmente un picó es bullicioso, estrepitoso, pero indudablemente metido en el espíritu del ñero natural o adoptivo y del mismo costeño en general. Un picó en una verbenea es mucho más importante que la reina, es decir, el picó en un elemento vital y decisivo del carnaval Barranquillero."9 

El SOLISTERO
de Luis Rodríguez (El Capo)
Barrio La Luz de Barranquilla 
Nelson García, refiriéndose a un aserto de David Sánchez Juliao, quien declaro que "después de haber buscado el carnaval de Barranquilla durante dos años, lo había encontrado en las verbenas de barrio animadas con picó, y señaló el picó como la cara oculta del carnaval."10 

El Gran Torres
de Gregorio (Goyo) Sarmiento
Barrio Carrizal de Barranquilla
"Para los pobres y marginados, en cambio la verbena representa un ritual festivo de renovación y de liberación del espíritu de los pasado y difícil que resulta la vida cotidiana. De ahí que la verbena se puede hacer todos los fines de semana y días festivos del año. En Los carnavales podríamos hablar de algo así como una feria de las verbenas durante los cuatro días seguidos. Decimos entonces que el carnaval se extiende durante todo el año, al menos con las verbenas de cada fin de semana"11
  
Añadir leyenda
"Así mismo, la presencia de la carnavalización que permanece en Barranquilla, es inherente a las difíciles y adversas condiciones socio económicas de esta ciudad, en donde todo el mundo es consiente de que la supervivencia solo es posible mediante la transferencia de las dificultades del diario vivir a la risa, a lo cómico (eco)"12


Fotografías: varios perfiles del Facebook y aficionados, Africolombia, Fukafra, grupo del facebook Melómanos De La Música Verbenera.

Nota Bibliográfica:

1. ORTEGA PEREZ, Sadid, Picó, Música y Carnaval. Documento presentado en el foro sobre El Carnaval en el Teatro la Facultad de Bellas Artes De La Universidad Del Atlántico, febrero 4 de 1999.

2. BARROS, Marco T. Columna ¿Sabía usted que... Diario La Libertad. Barranquilla 1 de dicembre de 1994.

3. GOSSAIN, Juan. Citado por SINNING, Edgar Rey. Joselito Carnaval. Libro Ediciones Costa Caribe, 1992-1997. Op. Cit., P. 84.

4. ORTEGA PÉREZ, Sadid. Estudio Semiótico De La Verbenea y El Picó. El Heráldo Dominical, Barranquilla 10 de febrero de 2002. P. 5.

5. MC LANE, Daisann. Los Toreros Del Tocadisco. Diario The New York Times. Mayo 23de 1993. Traducción: Manuel Reyes Bolaños (MANREBO)

6. DONALDO VILORIA, Donaldo. ¿Puede morir el picó? Revista Solar, Bogotá, 14 de abril de 1996, . P. 8 y 9.

7. CLEMENTE OROZCO, J. El Picó. Diario El Universal, Cartagena, año 1990.

8. GOSSAIN, Juan. El Picó: Alma y Nervio Del Carnaval, Revista, Barranquilla Gráfica, Febrero de 1985, P. 56-57.  

9. SANCHEZ JULIAO, David. Citado por SINNING, Edgar Rey. Joselito Carnaval. Libro Ediciones Costa Caribe, 1992 - 1997, P. 84

10. GARCÍA PERTUZ, Nelson. La Verbena y El Picó. Documento-investigación, Barranquilla 1998. Centro de Documentación de Comfamiliar.

11. ORTEGA, Sadid. Op. Cit, P. 5.

12. ESCAMILLA, Julio, et al. Procesos De Semiotización En El Carnaval De Barranquilla De Fin De Siglo. Libro del primer encuentro de investigadores del carnaval de Barranquilla, Universidad Del Atlántico, 1999.. P. 12. 

*artista plástico e investigador cultural. 


miércoles, 26 de marzo de 2014

LOS TROTAMUNDOS DE LA MÚSICA AFRICANA Y EL CARIBE

Por Dairo Barriosnuevo*

Estos son entre muchos otros, algunos de los personajes, "melómanos" que se han dado a la tarea de ir en la búsqueda de música por todo el caribe antillano, Europa, Estados Unidos y hasta el mismo continente de África, música que se ha quedado extraviada circulando y sonando desde el año de 1970, en ciudades como Barranquilla y Cartagena y toda la región del caribe colombiano. Ellos, quienes desde un principio y sin proponérselo, con toda esa música traída de tan lejanas tierras, han creado todo un fenómeno de cultura urbana contemporánea, la cual es toda una pasión entre los coleccionistas de música, picoteros, melómanos y bailadores, cuyo escenario central de toda esta permanente fiesta, en la que estamos inmersos, son los bailes de verbena, eso sí, poniéndola a tronar a través de los enormes sistemas de sonidos, los cuales en Colombia son los llamados picós.  

LUIS CORTES
OSMAN TORREGROSA

DONALDO GARCIA

DAVID BORRAZ PAZ

HERNAN AHUMADA (RASPAO)

HUMBERTO CASTILLO

WILFRIDO HINCAPIE (PILO) Q.E.P.D. 

YAMIRO MARIN ARIAS

JAIME FONTALVO ( JIMMY MELODÍA)

EL FLECHA


LUCAS SILVA

ALFONSO (PETARDO) DURAN

CARLOS MONTES ALCALA


Con estas pocas líneas escritas, pretendemos hacer un merecido reconocimiento para todos estos trotamundos, cada uno a su manera y forma peculiar de hacer safaris musicales por el mundo entero, para la complacencia y diversificación rítmica, del oído de un pueblo deseoso de alegría y felicidad como el nuestro, en este nuestro caribe colombiano.

Fotografías: perfiles del facebook

*Artista Plástico e Investigador Cultural.








domingo, 15 de septiembre de 2013

EL CHILENO, LA MAQUINA MUSICAL LLEVADA DE LA MANO POR EL LEGENDARIO ZURDO.

Por Dairo Barriosnuevo*



Picó El Chileno de los años 80s, pintado por Belimasth

Por allá a principios de la década de los 80s, en la ciudad de Barranquilla empezo hacerse visible el nombre de un pequeño aparato de sonido (sound system) llamado El Chileno, pues bien, era un picó con una identidad musical muy bien definida, mientras que la mayoría de estos aparatos tenían una preferencia musical tropical, de mucha salsa y africanos, sin que este dejara de programarlos, el fuerte de su perfil era la música Rock. El Chileno siempre estaba tocando en los llamados bazares bailables de colegios y las llamadas mini tecas de la época. Impulsó muchos discos que le mandaban y traían desde los Estados Unidos y Europa y que todavía hoy, son verdaderos clásicos bailables de verbena, música Disco y Rock que fueron dados a conocer en este medio picotero gracias a la promoción del picó El Chileno, hasta convertirse en una alternativa o tendencia en los escenarios de baile en la ciudad de Barranquilla. Con esta misma influencia musical se llegaron a identificar otros picós como en el caso del Ray Estereo, El Mundy Estereo, Los Melódicos, El Fidel de los 90s, el cual pretendió imponer los sonidos electrónicos discotequeros y por supuesto, El Rumbavana.

En aquella época de muchacho andaba uno por ahí, pendiente de la música, el baile y el goce, sin embargo, era como algo inadvertido preguntarse o saber el por qué las cosas se llaman por su nombre. Pues bien, ahora en estos tiempos, estuve averiguando ¿que era lo que había pasado? con aquel exitoso picó de la década de los 80s.

Me di a la tarea de visitar al señor Alcides Pérez, quien fue y es en actualidad su propietario, porque el picó todavía existe, lo pude ver y es una todavía una realidad, no del modelo, ni el tamaño como en aquellas gloriosas y nostálgicas épocas, pero pude apreciar la serie de parlantes con el modelo y el diseño del día de hoy. Lo primero que le pregunte a este señor ¿que relación tiene el aparato con el nombre que desde hace años lleva puesto? Me dijo que no tenía ninguna con aquella lejana nación del sur del continente latino americano.

El señor Alcides Pérez es un rebolero de pura cepa que nació en la misma cuadra donde siempre ha estado ubicado el reconocido y emblemático estadero de salsa "La Cien" de Barranquilla, a quién de pura mamadera de gallo, cuando muchacho, le acuñaron el apodo de "El Chile."

Este señor que hoy pasa de los 70 años, siempre tuvo como oficio ser relojero, además, de ser un pequeño comprador y vendedor de oro y joyas al detal, siempre tuvo como hobby el tener su picó el cual lo hizo popular y grande a mediados de los 80s, lo posesiono en la plaza como uno de los más destacados, entre los más importantes para la época en la ciudad de Barranquilla.


Alcides Pérez, propietario del picó El Chileno de Barranquilla.

Alcides Pérez cuenta que para que El Chileno fuera un picó importante tuvo la extraordinaria conducción de un gran líder picotero llamado Alexander Castro, más conocido en este mundo de la música y el sonido como "El Zurdo" (QEPD), quien estuvo en la consola de este picó desde que era un joven adolescente, hasta los últimos días de su vida a finales de la década de los 90s. Al Zurdo siempre lo secundaba en la tornamesa del picó otro programador de música llamado Edinson Pérez "El Arropilla" Alcides dice que juntos eran un equipo batallador incansable e imbatible, gracias a ese saber en el manejo de la plaza de parte del Zurdo y que mantenían contentos a los grupos de bailadores y melómanos que le seguían, por los diferentes barrios de la ciudad a donde El Chileno hacía su presentación.


El Chileno, dibujo a lápiz grafito 50 X 70 cm, obra de Dairo Barriosnuevo.

Los que recordamos Al Zurdo sabemos que fue una leyenda viva en la torna mesa, gracias a su destreza en el manejo y velocidad con los toca discos, él sabía, con minucia, la música que existía entre los diversos picós rivales y coleccionistas, dentro de este contexto musical, como quien dice, los tenía a todos bien estudiados, con el ánimo, de crear y tener estrategias comunicativas que son discursivas, y competir, con la eficacia y el manejo de un discurso comunicativo musical apropiado, en cada uno de los toques o presentación, en las diferentes plazas o barrios, donde El Chileno tenía que hacer su presentación.

El picó El Chileno siempre participó de los grandes eventos en los años 80s gracias a ese saber musical de Alexander Castro. A través del picó El Chileno se impuso en los bailes de Barranquilla una serie de temas musicales que fueron de su exclusividad, introdujo algunos temas de música Disco, Rock y Afro caribeños, los cuales no se acostumbraban a escuchar en este sistema de sonido picotero.

Una vez en un gran evento bailable, donde se reunió a los diez mejores picós de Barranquilla, en la célebre caseta La Tremenda, donde hoy funciona El Centro Comercial Parque Central, frente a la antigua Universidad del Atlántico de la 43.


El Guajiro, de propiedad de Julio Pájaro, foto: Deborah Pacini Hernández.

El Zurdo le hizo creer a los bailadores de Barranquilla, que el picó El Chileno, tenía en su discoteca un disco que para entonces, literalmente, valía oro, era exclusivo del picó El Guajiro de Cartagena, Un disco de la producción musical Angola 70, al que aquí le bautizaron como "El Palenque Benitez." Cada vez que le tocaba el turno al picó El chileno, lo ponía de salida y cerraba la tanda musical con ese mismo disco, los coleccionistas, melómanos y bailadores champetúos, quienes saben lo que significaba esto dentro de este mundo verbenero, estaban boquiabierto, no podían creer lo que sus oídos escuchaban, y ver que el Zurdo, ponía la aguja del tocadisco en el acetato que estaba puesto en el plato del toca disco "Garrard," y repetía una y otra vez el clímax musical del disco. Hasta ese momento, el legendario exclusivo del picó el Guajiro, que por años había sonado como suyo, le había llegado a su fin. Pero que va, este astuto picotero le metió gato por liebre a todos los allí presentes en ese baile, eso no era más que un truco, el mencionado disco, que para entonces era de difícil consecución, lo tenía sonando desde el casete de una grabadora que tenía conectada al tocadisco y que estaba guardada en el cajón donde El Chileno tenía almacenada la música, o sea, el disco que tenía puesto en el plato no era tal, era cualquier otro long play, el cual tenía las etiquetas raspadas y que nunca sonó. Los fragmentos de grabación del éxito de Angola 70, los había conseguido y editado, de uno de los volúmenes que era de propiedad del Guajiro y él, Alexander Castro (El Zurdo), de manera muy hábil, ponía el jingle del Chileno en vez de que sonara el del picó El Guajiro y donde el disco se interrumpía y repetía, hacía el simulacro de que lo devolvía, pues bien, durante todo el evento, este picotero, se la paso vacilando a los asistentes al baile con un disco, cuya pasta nunca estuvo presente en esta gran contienda musical, realizada en Barranquilla. Ese truco musical hizo que destacaran y premiaran al picó El Chileno en esa misma noche del baile.

http://www.youtube.com/watch?v=Cr5g1n4fJUY

El Zurdo no solo fue picotero, de alguna forma también fue técnico electrónico de sonido (empírico) conocía y manoseaba la máquina sonora que siempre manipuló y por ende, las de otros equipos sonoros, trabajaba embobinando twitters y parlantes. El Zurdo falleció a consecuencia de una penosa enfermedad pulmonar, la cual se cree, que estaba asociado con la manipulación de sustancias tóxicas y peligrosas, en el menester de las bobinas hechizas, la cual era ya un experto muy reconocido y solicitado en este medio picotero.

Alexander Castro (El Zurdo). Obra de Dairo Barriosnuevo, dibujo a lápiz de color, 50 X70 cm.   

La temprana desaparición del popular Zurdo le significó al medio pìcotero una gran pérdida, fue la ida de un gran animador en este mundo popular de la música y el sonido electrónico y mecánico, pues, se había ganado su espacio entre los picoteros del primer orden, imponiendo grandes éxitos musicales que fueron considerados como exclusivos en el momento de su lanzamiento, a través de su única fuente de misión comunicativa llamada El Chileno. Se posesionó al lado de los actores más visibles y memorables como Cesar y Dagoberto Hernández, Cesar Romero (El Boqui), Antonio (Toño) León, Luciano Barraza, Alex Alemán, Luis (Lucho) Meza, Wilfred Guerrero, Antonio (Toño) Noriega, William Santiago (Care burro)...entre muchos otros, porque la lista es larga.


Después que desapareciera Alexander Castro (El Zurdo), el picó El chileno también empezó a decaer, hasta desparecer de los eventos y escenarios musicales más importantes de la ciudad de Barranquilla.



Notas Bibliográficas:

Fotografía: Deborah Paccini Hernández, Archivo de Africolombia y Fukafra.

*Artista Plástico e Investigador Cultural 
          

                            

 









jueves, 15 de agosto de 2013

RETAMOZA, EL CORRESPONSAL DE LAS ARTES PLASTICAS DEL BARRIO ARRIBA DE BARRANQUILLA.


Por Dairo Barriosnuevo*


Carrera 32 Calle 28 Esquina
Jesús Martines Retamoza es un joven que nace el 25 de octubre de 1992 en el municipio de Sitionuevo (Bolívar) y aunque haya nacido en estas tierras, él, se considera ante todo, Barranquillero, vive aquí desde que tuvo los tres años de edad. Retamoza es un muchacho entusiasta, emprendedor y mamagallísta, pretende abrirse camino en el mundo de las artes plásticas, y lo hace a través de su primera producción minuciosa del dibujo en tinta, el cual son apuntes del natural elaborados con un bolígrafo.

Carrera 32 Calle 29 Esquina.

Desde muy niño estuvo observando el trabajo plástico del maestro Alfredo García (Q.E.P.D) quien era su vecino en el barrio San Roque, tiempo después, se vinculo a la asesoría y orientación de los talleres de artes plásticas del proyecto Casas Distritales de Cultura, a través de este servidor, el cual ofrecía sus servicios de formación a una cuadra de su residencia. Hoy, este joven está formalizando sus estudios en la Escuela Distrital de Arte (EDA), formándose y perfeccionando el lenguaje comunicativo a través de los diferentes medios técnicos que la academia formal y tradicional le puede brindar, y con los que pretende expresar lo que vive, siente, quiere y piensa.


En el inicio de su primera producción artística, la materia prima de sus imágenes es el antiguo Barrio Arriba, conformado por los barrios tradicionales de Barranquilla, el barrio de San Roque y Rebolo. Retamoza ha venido exponiendo sus trabajos de manera gradual y colectiva con sus compañeros de grupo con el que se viene formando en los eventos y cierres del proyecto Casas Distritales de Cultura y en ocasiones, cuando ha hecho parte de la Escuela Distrital de Arte, además, de las permanentes actividades culturales que organiza La Fundación Casa de Hierro, y por supuesto, los recientes eventos del proyecto del Distrito y El Museo del Caribe: Barrios Creativos.  

Retamoza en cualquier día de la semana, ya sea en las horas de la mañana o la tarde, sale a caminar con una tabla de triples bajo el brazo, cartulinas de cuarto u octavo  y un bolígrafo, y como perdido buscando una dirección, mira hacia todos lados las calles y esquinas, observa las viejas y olvidadas ruinas de mansiones, como el objetos de estudio de su arte, las viejas edificaciones y casas residenciales que en otrora, fue el opulento barrio de la gran sociedad barranquillera. Claro está, lo hace con la debida precaución, con muy bajo perfil, se ubica y pacientemente comienza a dibujar e interpretar, lo que su ojo artístico plástico percibe.

Calle 28 Carrera 32.
Retamoza podría congelar la imagen apoyado de una cámara fotográfica, a la manera como lo hacen algunos reconocidos acuarelistas de esta misma ciudad, pero no debe, a duras penas carga consigo un viejo celular, gracias a la tremenda inseguridad que hay en el sector, pues, son abundantes los sujetos que circulan y que son amigos de lo ajeno. El sentido de pertenencia que Retamoza tiene para con aquel espacio, le permite a la perfección, atravesar aquellas fronteras que son invisibles para cualquier advenedizo en estos lugares, como consecuencia, de las imaginarias luchas territoriales entre los jóvenes, que atrincherados, conforman grupos y pandillas, que desde hace años, eran fervientes seguidores de picós, como en el caso de los champetúos de la Zona Negra, Las Tablitas, El Oasis, El Golfo, La Búfalo, entre otros sectores, en el que actualmente está dividido los barrios de San Roque y Rebolo.


Quizás la causa principal desde hace algunos años, es la sangrienta guerra ocasionada por el control del mercado del micro tráfico de drogas alucinógenas, situación esta, que trae a colación aquel crudo y dantesco films brasilero de Fernando Meirelles y Katia Lund,  podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que, Barranquilla tiene su propia “Ciudad de Dios” y en el joven Retamoza, nos encontramos ante un Buscacapé.

Calle 17 Carrera 32, entrada hacia El Rincón Latino.
No podíamos dejar pasar por alto como parte de este problema de descomposición social, aquellos zombies que hacen parte del paisaje, que habitan y deambulan por estas calles, como en aquel famoso video clip de Michael Jackson llamado triller,  personas indigentes y harapientos a los que se les llama locos, muchos de ellos son recolectores y reciclado res, que viven de las basuras, y que en su gran mayoría, son víctimas y clientes de la adicción a las drogas alucinógenas, que se expenden en el sector de la llamada zona cachacal y alrededores, y más allá, cubriendo no sólo la zona del centro y el mercado de Barranquilla, sino todo el cinturón de la localidad del sur oriente. El paisaje deshabitado que se aprecia en los trabajos artísticos de este joven artista, no representa la falta de un manejo técnico en la figura humana, por el contrario, es hasta un excelente retratista. 
JESÚS MARTINEZ RETAMOZA
Son estas, entre otras, suficientes las razones para denominar a Jesús Martines Retamoza, como un corresponsal de las artes plásticas en el barrio Arriba.


* Artista plástico e investigador cultural