martes, 29 de julio de 2014

EL COREANO N.1 de la década de los 70 en Barranquilla


Por Dairo Barriosnuevo *

Dagoberto Hernández en la consola del picó El Coreano N.1 en la década de los 70.

En el caribe Colombiano, especialmente en la ciudad de Barranquilla, desde hace ya más de cuatro décadas, existe un nombre que evoca a la fiesta, a la alegría, al baile, al goce, es sonido, es música, estridente color...ese nombre es nada menos que El Coreano N.1, y es corresponde a un picó. Para los que todavía no saben de que se trata, es lo que en el exterior llaman un sound system, es un aparato de sonido de gran volumen, que fue creado por un señor barranquillero llamado Concepción Hernández (Q.E.P.D.) a mediados de la década de los 70, quién tuvo un par de hijos al igual que él, melómanos, y que se destacaron porque eran los que comandaban desde la consola, la más brillante programación musical de ese momento en la ciudad de Barranquilla y toda la región, ellos son: Dagoberto Hernández y Cesar Hernández, admirados y seguidos por los amantes de la música picotera de entonces en la ciudad.


El Coreano N.1 de Barranquilla, el oficial, el de década de los 70 

Una vez conversando con el crítico de arte y melómano de salsa, Evarísto Camargo, me decía una frase como para enmarcar: "Cesar y Dagoberto Hernández son los mejores programadores de música del mundo."

Cesar Hernández
En una de las tantas conversaciones que tuve con el que siempre se hizo llamar "El Más Grande" Cesar Hernández, (Q.E.P.D.) quien murió el 29 de junio de 2013, le hice una pregunta que muy seguramente, muchos en vida, se la preguntaron ¿de donde es que proviene el nombre de El Coreano?

Sepelio de Cesar Hernández publicado en julio de 2013, diario Q`hubo. 

Cesar me decía que ese nombre se debió a que el viejo Conce, tuvo un sobrino, el cual quería y estimaba mucho, o sea, uno de sus primos, el cual murió hace ya como unos cuatro años, eso fue unos meses antes de que también el mismo Cesar, se nos adelantara con su alegría hacia el más allá, me decía, que este sobrino, cuyo nombre fue Alfonso Navarro, hizo parte de aquel memorable batallón Nº 1 de Colombia, para combatir en la lejana, ajena y sangrienta guerra de Corea, de modo que...Alfonso fue herido en uno de los combates, lo regresaron vivo a casa, sin embargo, le amputaron una de sus piernas, pues bien, gracias a ese terrible suceso de índole personal y familiar, al viejo Conce se le ocurrió transformar este trágico acontecimiento, en algo que significara todo lo contrario, en este caso que significara fiesta, alegría parranda, no solo para su familia, sino para todo el pueblo barranquillero.

Interpretación del Coreano N.1 dibujo en técnica de lápiz de color, 50 X 70 cm. Por Dairo Barriosnuevo 

En aquella década de los 70, el nombre del Coreano se posesionó y lidero en los sin números de bailes de verbena que había en Barranquilla, al lado de otros grandes aparatos sonoros que también hicieron parte de este mismo sistema de música y sonido picotero, nombres como El Gran Pijuán, El Timbalero, El Rojo, El Gran Torres, El Sibanicú, El Solista, El Gran Fidel, El Sicodélico, El Isleño, entre algunos otros.

Interpretación del Coreano N1, dibujo en técnica de lápiz de color, 1 X 70 cm. por Dairo Barriosnuevo 

El legado musical que en otrora, impuso El Coreano N.1, todavía prevalece como música viva, porque todavía hace parte de los programas de música de la radio local, haciendo parte de ese imaginario colectivo y popular que identifica al barranquillero popular, al verbenero, el salsero, el africanero y por supuesto el champetero.

Recreación del Coreano N.1 pintura acrílico sobre lienzo, 1 m2 por Dairo Barriosnuevo

Concepción Hernández fallece el 31 de diciembre de 1979 y con él también desaparece la memorable y original caja sonora pintada y decorada por el también fallecido Belisario de la Mata (Belimasth). 

Ya en los 80, aparecen nuevas versiones de aquel épico y mítico Coreano N.1, haciendo parte como uno de los socios Dagoberto Hernández con el reconocido técnico picotero "Italo Potencia Gallo" sociedad que se disolvió en muy corto tiempo. Luego Dagoberto saco una nueva versión del Coreano en sociedad con Adolfo Arrieta, modelo este de muy poca duración. Posteriormente, se unen Italo Gallo y Adolfo Arrieta para sacar un nuevo aparato de sonido al que llamaran "El Coreano Mayor" al cabo de un tiempo, Italo queda solo como propietario y administrando por largo tiempo durante toda la década de los 80.

Luís Melao y Dagoberto Hernández, con el sueño de sacar nuevamente al ruedo, la versión de un nuevo Coreano. 

Dagoberto por su parte, se asoció con el fallecido Polo Martines, sacando una vez más El Coreano N.1, aparato este que luego pasara a manos de un nuevo administrador de nombre Johnny Carbonel (Arce) y permaneciera por muchos años como El Coreano del barrio Siete de Abril de Barranquilla. 

De este mismo nombre también aparece a lo largo de varios años, el célebre estadero de música salsa "El Coreano" en pleno bulevar del barrio Simón Bolívar. 

El Coreano Mayor de Italo Potencia Gallo.

En esta nueva era del siglo XXI, en la que nuevamente emerge el diseño del parlante escaparate o el también llamado turbo, El Coreano Mayor de Italo Potencia Gallo, no solo se mantiene a través de los años, lustro, décadas, sino que ahora se impone como una de las mejores y la más poderosa máquina de sonido que hay en este momento en la ciudad de Barranquilla.   
  
Notas Bibliográficas:

Entrevista: Cesar Hernández, Evaristo Camargo, Luis Meza.

Portada del disco Salsa Picotera N.2

Fotografía: diario Q´hubo 1 de julio de 2013


Fotografía de Luciano Barraza


Fotografía archivos de Africolombia

Fotografía archivos de Fukafra


* Artista plástico e investigador cultural.